domingo, 8 de julio de 2007

:: Madre ::

- ¿Cómo estás madre?
- Algo dolorida, pero no te preocupes, pronto me curaré.
- Me duele verte así, mutilada, estás deshecha y tienes trasquilones, estás cambiando.
- Hijo, no sufras, a mi no me importa. Todo es un ciclo, puedo curarme y volver a ser bella otra vez. Son tus hermanos y hermanas quienes deciden su destino, yo les he dejado que sean libres para hacer lo que quieran y así ser felices. Ellos mismos son responsables de sus actos.
- Pero no puedes dejar que ellos y ellas te hagan eso, tu les has enseñado un camino y lo han rechazado, descarrilan por momentos.
- Como ya te he dicho, vosotros sois responsables de vuestros propios actos y a mi no me molesta para nada lo que me podáis haber hecho o hacer en un futuro. Yo soy fuerte y sabia, tengo muchísimos años de experiencia, poseo mis propios truquitos para volver a rejuvenecer, sanarme y empezar otra vez.
- ¿Por qué dices eso? ¿Acaso ya no nos quieres?
- No seas tan negativo, yo os quiero a todos por igual, cada uno y una sois únicos y especiales para mi. Anda, duerme tranquilo, mañana te espera otro día.
- Buenas noches madre, Tierra.

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